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Cocaina

La cocaína es una droga estimulante y altamente adictiva. Su sal de clorhidrato, la forma en polvo de la cocaína, se puede inhalar o disolver en agua para inyectarse.

“Crack” es el nombre callejero de la forma de cocaína que ha sido procesada para hacer una roca de cristal que al calentarse genera vapores que se fuman. El término “crack” se refiere al crujido que produce la roca cuando está caliente.

HAY TRES FORMAS DE USAR LA COCAÍNA; (se puede inhalar, inyectar y fumar):

La inhalación (“snorting”) consiste en aspirar la cocaína en polvo a través de la nariz, donde es absorbida hacia el torrente sanguíneo a través de las membranas nasales.

Inyectarse consiste en el uso de una aguja para liberar la droga directamente en el torrente sanguíneo.

Fumar consiste en inhalar el vapor o el humo de la cocaína hacia los pulmones donde su absorción al torrente sanguíneo puede ser tan rápida como cuando es inyectada.

cerebro-JJ-1000Los tres métodos del uso de cocaína pueden causar adicción y otros problemas graves de salud, incluyendo un mayor riesgo de contraer el VIH y otras enfermedades infecciosas.

La cocaína es un estimulante poderoso del Sistema Nervioso Central (SNC). Incrementa la concentración de la dopamina, una sustancia química del cerebro (o un neurotransmisor) asociada con el placer y el movimiento, en el circuito de gratificación del cerebro.

Ciertas células del cerebro o neuronas usan la dopamina para comunicarse. Normalmente, la dopamina es liberada por una neurona en respuesta a una señal placentera (por ejemplo, el olor rico de una comida) y luego reciclada de nuevo a la célula que la liberó, apagando así las señales entre las neuronas.

La cocaína actúa previniendo el reciclaje de la dopamina, causando que se acumule una cantidad excesiva del neurotransmisor. Esto hace que se amplifique el mensaje y la respuesta de la neurona receptora y por último perturba la comunicación normal. Este exceso de la dopamina es el responsable de los efectos eufóricos de la cocaína.

Cuando se usa de forma repetida, la cocaína puede inducir cambios a largo plazo en el sistema de gratificación del cerebro así como en otros sistemas del cerebro, lo que con el tiempo conlleva a la adicción. El uso repetido a menudo también crea tolerancia a la euforia causada por la cocaína.

Muchos usuarios de cocaína informan que tratan en vano de conseguir que la droga les produzca el mismo placer que sintieron la primera vez que la usaron. Ciertos usuarios aumentan su dosis para tratar de intensificar y prolongar los efectos eufóricos, pero esto también puede incrementar el riesgo de efectos psicológicos o fisiológicos perjudiciales.

HAY DOS TIPOS DE "CORTES" O ADULTERANTES PARA LA COCAÍNA:

1. Los cortes inactivos sirven para dar peso: lactosa, talco, bórax, Manitol® (que es un laxante italiano) o cualquier otra cosa que se parezca a la cocaína y no tenga efectos colaterales perceptibles de manera inmediata.

 

2. Los cortes activos sirven para compensar la potencia perdida en la adulteración, que pueden ser de dos clases: excitantes (anfetaminas en polvo) para que tenga una subida fuerte y congelantes (novocaína o benzocaína) para imitar el efecto característico de adormilar la boca de la auténtica cocaína.

 

La cocaína sufre varios "cortes activos e inactivos" desde su proceso hasta llegar al consumidor que compra por gramos, rara vez recibe más allá del 50% de pureza, la cantidad acostumbrada en las muestras callejeras actuales oscila entre el 20 y el 40%. La cocaína adulterada es doblemente peligrosa, ya que contiene los efectos secundarios de la propia droga, más los efectos secundarios de las sustancias utilizadas para adulterar la cocaína.

EFECTOS NOCIVOS DE LA COCAÍNA:

Tenemos que tener en cuenta que el consumo, aparte de provocar dependencia y el síndrome de abstinencia, también causa numerosos trastornos psíquicos, como por ejemplo:

• A nivel psíquico:

  • Cuadros de ansiedad, depresión.
  • Cuadros psicóticos, alucinaciones, delirios.
  • Impotencia.
  • Insomnio.
  • Despersonalización-desrealización.
  • Etc.

• A nivel físico:

  • Perforación del tabique nasal.
  • Problemas cardiacos.
  • Hemorragias cerebrales.
  • Fiebre.
  • Infartos de miocardio.
  • Muerte.
  • Etc.

• A nivel social:

  • Cuando empieza el deterioro físico, mental y económico, empieza también el rechazo social. Donde el consumidor ve como su grupo de amistades se reduce muchísimo, todos huyen de él, ya que no para de pedir, de robar, de mentir para conseguir la dosis.

LA VIDA DEL COCAINÓMANO CRÓNICO SE REDUCE A TRES COSAS:

  • Cocaína para vivir.
  • Cialis o viagra para tener relaciones sexuales.
  • Benzodiacepinas o hipnóticos para dormir.

Con lo cual llevan una vida totalmente artificial.

La intoxicación por cocaína; es decir, un gran consumo, lleva a padecer alucinaciones visuales muy vivas y coloreadas a veces de contenido terrorífico. Por supuesto si se deja el consumo aparece el síndrome de abstinencia.

SU CONSUMO PUEDE PROVOCAR LA MUERTE:

  • La muerte acontece, por cuadro de convulsiones repetitivas que no cesan y provocan la muerte por asfixia.
  • La cocaína es responsable también de arritmias cardiacas mortales, así como de infartos de miocardio extensos en personas jóvenes.
  • La brusca subida de la tensión arterial, con rotura de vasos cerebrales y formación de hemorragias cerebrales, es otra de las causas de muerte asociadas a la cocaína.
  • También aparecen cuadros inexplicados de rotura pulmonar.
  • Y las muertes por accidentes de tráfico asociadas al consumo de coca.

UN PELIGRO ADICIONAL: (el etileno de cocaína)

El uso de drogas múltiples es común entre los consumidores de drogas o de alcohol. Cuando las personas combinan dos o más drogas psicoactivas, tales como la cocaína y el alcohol, están agravando el peligro que presenta cada una de estas drogas por separado y, sin saberlo, realizan en sus propios cuerpos un experimento químico complejo.

Los investigadores han encontrado que el hígado humano combina la cocaína y el alcohol para producir una tercera sustancia, el etileno de cocaína, que intensifica los efectos eufóricos de la cocaína. El etileno de cocaína está asociado con un riesgo mayor de muerte súbita que si se usara la cocaína sola.

CRAVING:

El término craving es complejo y ha sido objeto de controversias a lo largo del tiempo. Se propone el término “ganas compulsivas” como traducción al español de craving , ya que es un término compuesto que condensa el significado psíquico y el motor en dos palabras que son “ganas” y “compulsión”.

Funciones mentales que producen un deseo intenso y acuciante de consumir sustancias, incluyendo aquellas que pueden darse asociadas a "consumo excesivo" o abuso.

Craving = deseo de consumo, ansia de consumo, ganas de consumo, etc.

El craving es un deseo (o necesidad psicológica) intenso e irrefrenable que conduce al individuo a abandonar la abstinencia. Beck y cols. (1999) identifican cuatro tipos de craving, mismos que se enumeran a continuación:

1. Respuesta a los síntomas de la abstinencia: Cuando sucede la disminución del grado de satisfacción que encuentran en el uso de la droga, pero el incremento de sensación de malestar interno cuando deja de tomar la droga.

2. Respuesta a la falta de placer: Cuando sucede el aburrimiento o no tengan habilidades para encontrar formas prosociales de divertirse, por lo cual desea mejorar su estado de ánimo "automedicandose"

3. Respuesta "condicionada" a las señales asociadas con drogas: Cuando los pacientes asocian estímulos neutros (una esquina determinada de una calle, un número telefónico, un nombre, etc.) condicionados por una intensa recompensa obtenida de la utilización de drogas que inducen un craving automático.

4. Respuesta a los deseos hedónicos: Cuando el paciente combina una experiencia natural placentera con el uso de drogas (por ejemplo, cuando combina el sexo y drogas) que hace que se asocien, desarrollando un inicio de craving al realizar la actividad natural sin el uso de drogas por que el placer experimentado de estas experiencias no es comparable cuando se combina con la droga.

SÍNDROME DE ABSTINENCIA (Cocaína):

Como síndrome de abstinencia nos referimos al conjunto de signos y síntomas, tanto físicos como psíquicos, que aparecen al descender o abandonar de forma brusca el consumo de una droga.

El síndrome de abstinencia implica una respuesta fisiológica y psicológica a la supresión de la sustancia adictiva que un individuo ha venido consumiendo en forma de abuso y durante un periodo continuado en el que aparecen los síntomas antagónicos, la llamada imagen en espejo, a los que se producían con el consumo. Al mismo tiempo es conocido que el síndrome de abstinencia conlleva una conducta de búsqueda de la sustancia. Al reanudar el consumo el síndrome de abstinencia remite hasta desaparecer.

En el caso del trastorno por abuso y la dependencia de cocaína los acontecimientos que suceden a la supresión de la droga no siguen el patrón clásico de la abstinencia de drogas depresoras, sino que muestran una característica definitoria: el cocainómano, durante gran parte del síndrome, no presenta esa conducta de búsqueda de la droga. Además, el consumo de cocaína en plena abstinencia no elimina la sintomatología de la privación.

La descripción definitiva del cuadro de abstinencia en un sujeto adicto a cocaína sin otras patologías psiquiátricas asociadas la realizan Gawin y Kleber (1986) tras estudiar una serie de 30 pacientes que, durante un breve periodo de tiempo, habían consumido cantidades abusivas de cocaína. Este tipo de consumo es denominado por los autores “binge” y tendría su equivalencia en el concepto español de "borrachera o atracón de cocaína". El cuadro sintomático tiene un proceso secuencial que se desarrolla en tres fases que arrancan en el mismo momento en que se interrumpe el periodo de atracón, ya sea por agotamiento del consumidor o cuando la droga ya no está disponible.

1ª Fase: "Crash” (Dura de 9 horas a 5 días):

Rápida aparición de los síntomas de abstinencia dando comienzo a la fase de bajada o “crash”.

Se divide a su vez en tres subfases, diferenciadas fundamentalmente por la diferente intensidad del "craving" en cada una de ellas.

• Temprana (de 6 a 20 horas):

  • Agitación.
  • Depresión.
  • Anorexia.
  • Intenso deseo de cocaína

• Media (de 20 horas a 3 días):

  • Fatiga.
  • Depresión.
  • Anhedonia.
  • Irritabilidad.
  • Cefaleas.
  • Mialgias difusas.
  • Insomnio con letargia.
  • No deseo de cocaína.

• Tardía (de 3 a 5 días):

  • Agotamiento físico.
  • Hipersomnia con despertar frecuente.
  • Intensas cefaleas.
  • Hiperfagia.
  • Nulo deseo de cocaína.

2ª Fase: "Abstinencia" (Dura de 1 a 10 semanas):

• Temprana:

  • Normalización del ritmo de sueño.
  • Normalización del estado de ánimo (eutimia).
  • Baja ansiedad.
  • Bajo deseo de cocaína.

• Media y tardía:

  • Disforia.
  • Anhedonia.
  • Anergia.
  • Incremento de ansiedad.
  • Irritabilidad.
  • Intenso deseo de cocaína (“craving”).
  • Sucesos condicionantes que exacerban el deseo de cocaína.

3ª Fase: "Extinción" (Duración indefinida):

  • Eutimia.
  • Respuesta hedónica normal.
  • Recuerdo de los efectos agradables de la cocaína
  • Deseo periódico de cocaína en relación con estímulos condicionados

Durante la primera fase temprana de abstinencia predomina la depresión y el deseo de consumo en el que el adicto trata de eliminar ambos síntomas consumiendo más cantidad de cocaína, pero lo único que consigue es incrementar la disforia, provocar ansiedad y sufrir trastornos paranoides. En cambio, durante las fases media y tardía, el deseo de cocaína desciende hasta ser prácticamente inexistente, predominando el abatimiento general. Si se superan las primeras horas de abstinencia, el riesgo de recaída durante esta primera fase es bajo y la duración del “crash” hasta la recuperación va a depender de la dieta, el descanso y del tiempo necesario para un restablecimiento del nivel normal de catecolaminas.

La segunda fase de abstinencia consta de un síndrome fluctuante con síntomas opuestos a los que provocaba el consumo de cocaína. Se va normalizando el estado de ánimo pasando progresivamente a sentir un intenso deseo de consumir, sin necesidad de estímulos externos elicitadores. Presenta características de compulsividad y se ha dado en llamar “craving”. Éste es el responsable de la mayor parte de recaídas en esta fase.

Si no se ha producido ningún consumo durante las fases de crash y abstinencia el adicto pasa a la tercera fase o de extinción, que puede durar desde meses a años, en la que se recupera el estado de ánimo normal y el deseo de cocaína es muy fluctuante, desencadenado por estímulos particulares para cada persona, sobre todo en relación al abuso de otras drogas, preferentemente alcohol.

TRATAMIENTO:

El tratamiento que tenemos en la Clínica Hipnos se compone de dos fases y una entrevista previa (entrevista semiestructurada estandarizada y aprobada por la Sociedad de Hipnosis Clínica Terapéutica).

Primer contacto con el paciente:

  • Nos entrevistamos con el paciente, padres, familiares y (con su pareja si la tiene).
  • Debemos detectar las sustancias que consume aparte de la coca.
  • Hacer un estudio de su entorno social, (familia, amistades, pareja, trabajo, etc.).
  • Identificación de posibles colaboradores, (familia, amistades, pareja, etc.).
  • Identificación de los inductores:
  • Alcohol.
  • Sustancias inductoras, como los “porros”.
  • Amigos asociados al consumo.
  • Lugares habituales al consumo.
  • Estado anímico que podría inducir al consumo.
  • Etc.

Primera fase:

Tratamiento individual que consiste en:

Retirada del consumo y desintoxicación: El paciente debe dejar el consumo de cocaína. La desintoxicación es el proceso por el cual el paciente deja de consumir cocaína. Este proceso se realiza bajo estrecha vigilancia del equipo terapéutico y con la ayuda de técnicas psicológica de apoyo para evitar la aparición de síndromes de abstinencia.

• Deshabituación: La enfermedad de adicción a la cocaína altera enormemente los hábitos y actitudes de la persona que la padece. La deshabituación es el proceso de identificación y sustitución de los hábitos y actitudes alterados, por otros que mejoran la calidad de vida del paciente y favorezcan su integración en el entorno familiar, laboral y social.

• Retirada de los inductores al consumo: Amigos, lugares de ocio, (en algunos casos se recomienda cambio de ciudad), alcohol, otras drogas como “porros”, etc.

• Retirada de privilegios: Cuentas bancarias, tarjetas de crédito, móviles, etc.

• Tratamiento del síndrome de abstinencia psicológico: (el físico suele durar de entre 7 a 10 días, el psicológico es mucho más largo).

• Rehabilitación: La rehabilitación tiene como objetivo la recuperación de las habilidades perdidas o no desarrolladas por el paciente a causa del consumo de cocaína. La herramienta fundamental del proceso es la terapia grupal e individual. La terapia se complementa con otras actividades encaminadas al control de impulsos, reducción de ansiedad, control de horarios y mejora de las habilidades personales y sociales del paciente.

• Reinserción: Durante el tratamiento se prepara minuciosamente de forma ambulatoria la reinserción a su entorno familiar, laboral y social; es decir, el paciente no está ingresado en el centro, sino que acude a él de forma ambulatoria. Con lo cual la lucha es real, verdadera y diaria. Con ello desaparece el miedo que tiene el paciente, de enfrentarse a la vida cotidiana a la hora de darle el alta. La reinserción del paciente en su entorno y el desarrollo normalizado de su vida es el objetivo final de todo el proceso.

Para ello debemos contar en la medida de lo posible con un colaborador de su entorno, familia, pareja etc.

Segunda fase:

Terapia grupal:

Una vez está “limpio” se le pasa a terapia grupal, donde se continúa con el “desenganche psicológico”. Aquí pasa por un proceso de aprendizaje-reaprendizaje, que le permite ensayar y adquirir nuevos patrones de conducta. Cuenta con el apoyo, la información y la experiencia del grupo de iguales más la de los terapeutas, donde se produce un intercambio de ideas, sentimientos y otras experiencias.

En el grupo el paciente vive la experiencia más importante de la terapia grupal: ayudar y ser ayudado. Con todo ello, el paciente acrecenta su capacidad para afrontar y resolver problemas. También con el grupo el paciente aumenta su red de apoyo social. Y el grupo contribuye a que los pacientes estén menos centrados en sí mismos y dejen de verse como “victimas de su destino”.

La terapia tiene una duración de 10 meses y es de carácter ambulatoria; es decir, no es de régimen cerrado.

Objetivos del tratamiento:

1. Identificar y diagnosticar correctamente la dependencia del paciente y sus posibles complicaciones orgánicas.

 

2. Desarrollar estrategias terapéuticas eficientes para que el paciente comprenda su enfermedad y aprenda a vivir bien sin consumir cocaína.

 

3. Conseguir la reinserción personal, familiar, social y profesional del paciente para alcanzar una vida plena y satisfactoria en todos los ámbitos.

 

4. Lograr que familiares y parejas puedan entender esta enfermedad, participar activamente en la recuperación del paciente y normalizar la vida familiar.

El tratamiento aporta al paciente y a la familia el entrenamiento necesario para alcanzar plenamente estos objetivos. Se trata de que el paciente deje de consumir cocaína, comprenda la enfermedad y aprenda a vivir bien sin consumir cocaína.

Programa terapéutico “libre de cocaína":

La clínica Hipnos ofrece un programa al que llamamos “libre de cocaína”, esto es un programa terapéutico donde el objetivo es que el paciente deje de consumir cocaína y aprenda a vivir bien sin volver a consumirlas en el futuro. El abordaje de la adicción a la cocaína se realiza desde una perspectiva multidisciplinar en la que utilizamos muy diversas técnicas de tratamiento:

  • Asistencia psicológica.
  • Entrevistas individuales con terapeutas
  • Terapia de grupo.
  • Terapia familiar.
  • Terapia para parejas.
  • Terapia de grupo con ex-cocainómanos.
  • Técnicas de relajación, de hipnosis y control de impulsos.
  • Sustitución del síndrome de abstinencia por una sensación placentera.
  • Terapia aversiva hacia la cocaína.
  • Refuerzo de la voluntad del paciente para eliminar la adicción.
  • Vídeos terapéuticos.
  • Lectura y comentario de libros y otros trabajos de interés terapéutico.
  • Trabajo escrito y personalizado de los pacientes (tipo memoria).
  • Aprendizaje y entrenamiento en técnicas de relajación y control de la ansiedad.
  • Diversos talleres encaminados al crecimiento personal del paciente.
  • Servicio de masajes terapéuticos.
  • Etc.

En la Clínica Hipnos tratamos la adicción a la cocaina. Método en hipnosis propio y exclusivo.

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